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10 cosas que nadie te dijo del embarazo y posparto

Categoria: Blog, publicado el : 5 mayo de 2017, por América Fernández.

10 cosas que nadie te dijo del embarazo y posparto

10 cosas que nadie te dijo del embarazo y posparto por América Fernández

 

El embarazo y posparto, sobre todo de mi primer hijo, fue una etapa de mucha duda en mi vida. Embarazarse y dar a luz son de las cosas mágicas más difíciles de digerir.

 

Ser madre me ha hecho una mujer fuerte y feliz. La maternidad me ha regalado los viajes más alucinantes de mi vida. Amo ser mamá de un niño y una niña. Sin embargo, debo decir que no siempre me sentí así, sobre todo en la etapa de posparto.

 

Hoy te quiero compartir lo que aprendí en mis dos embarazos, partos y pospartos hoy que veo todo en retrospectiva y entiendo muchas cosas. Espero te sean de utilidad y aligeren el camino, uno lleno de magia, alegría profunda, mucho amor, pero también, de mucho trabajo y confusión.

 

1.- Tener un hijo es una decisión personal, aunque se viva en pareja.

 

Ser madre nos marca la vida de una forma radical y nos marca de manera diferente que a los padres: Comprometes tu cuerpo, tu mente y tu espíritu. Es lo único realmente permanente que llegará a tu vida.

 

El vínculo entre una madre y su hijo es el más fuerte que existe en la naturaleza, no hay padre que pueda ayudar de manera directa en el embarazo y posparto. Nadie puede cargar con tu barriga por un momento, ni puede dar a luz o amamantar por ti.

 

El proceso de cambio físico, mental y espiritual es personal. Hombres y mujeres lo vivimos diferente y la mejor forma de traer a un hijo al mundo, es con la plena convicción de querer ser madre y de saber que hay ciertas tareas y retos que son personales.

 

Un error sería ser madre por presión de la pareja, de los padres o de la sociedad.

 

2.- Estar en la mejor forma física para embarazarse y cuidarse en el embarazo es lo mejor que puedas hacer.

 

En mis dos embarazos ha coincidido que he estado en buena forma física y eso hizo la diferencia en muchas cosas.

 

El embarazo es un gran desgaste para el cuerpo: hay quienes dicen que se asemeja a entrenar y hacer un Iron Man. Estar en la mejor forma física posible te garantiza tener menos achaques y volver a tu figura pocos meses después del parto.

 

Es un error comer de todo y sin medida en el embarazo. Es común escuchar que es el momento de aprovechar, porque de todas formas vamos a engordar. Los kilos ganados en el embarazo son los más engañosos, porque se pierde la proporción de cuántos kilos son por el bebé y cuántos son por comida.

 

Comer demasiado hará que tengas más achaques y ansiedad y que en el posparto sea imposible dejar de comer como lo venías haciendo. Por los cambios hormonales, es más fácil que lo que comes se acumule como grasa y tengas más celulitis.

 

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3.- Meditar, ejercitarte y tener tiempo para ti en el embarazo, es fundamental.

 

Mi primer embarazo ocurrió entre el bullicio del trabajo, de un cambio de casa y la construcción de una. Fueron momentos de correr, de estar enfocada en mil cosas a la vez. No se lo recomiendo a nadie.

 

Si puedes tomarte unos meses o semanas para ti antes del parto, hazlo. Llénate de cosas que te hagan feliz y te den paz. Tómate el tiempo necesario para organizar todo lo referente a la llegada del bebé, si tienes pareja, toma tiempo para tener momentos de intimidad con ella, hablar de lo que vendrá.

 

4.- El ejercicio durante el embarazo ayuda no sólo al cuerpo, sino también a la mente.

 

Durante mis dos embarazos tuve la fortuna de seguir haciendo ejercicio, nadar, correr un poco y caminar mucho.

 

Esto me ayudó a mantenerme muy fuerte físicamente: En mis dos embarazos sufrí de mucha nausea y hacer ejercicio por las mañanas (aunque a veces sentía que no podía), aligeraba los síntomas y me hacía sentir mejor durante el día.

 

Los cambios hormonales que se presentan nos hacen sentir inestables emocionalmente. El ejercicio ayuda a secretar hormonas del bienestar. Hacerlo fue para mí una forma de mantenerme contenta.

 

5.- No estás condenada a tener estrías: El cuidado de la piel

 

Una de las cosas que me ayudó a no tener estrías en la panza fue sin duda el mantenerme bien hidratada (con agua natural), no rascarme y humectar mi piel constantemente.

 

No es necesario comprar cremas súper caras. (Eso lo aprendí en mi segundo embarazo: aceites de cocina como de aguacate, oliva y coco, son suficientes.) Adiciona a eso cápsulas de vitamina E untadas. Para mí fue suficiente.

 

No rascarse es básico y te doy un tip: Para la última semana en donde sientes que la piel se está rompiendo, antes de bañarte unta en tu panza aceite de coco u oliva.  No te bañes con agua tan caliente, no le pongas a tu barriga jabón para no resecarla. Mantente siempre humectada.

 

6.- Alejarse de las opiniones radicales y escuchar el propio instinto, te da paz mental.

 

“Que tu bebé tiene que nacer en el agua, que la cesárea es mala, que sin anestesia es mejor, que hay que amamantar 2 años, que si la episiotomía o dejarte desgarrar”.

 

Tuve afortunadamente dos partos increíbles,  tuve la oportunidad de amamantar a mi hijo mayor 10 meses (esto fue un gran logro para mí) y a mi hija menor 14 meses (esto fue más fácil).

 

Mi hijo mayor pesó más de 4 kilos, fue un parto seguro, pero al mismo tiempo complicado y doloroso. Tuve anestesia y fue la mejor decisión que pude tomar. Sé que si la cosa se hubiera salido de control, hubiera accedido a la cesárea.

 

Mi primer hijo nació pesando prácticamente lo que pesa un bebé de 3 meses, la lactancia fue complicadísima: pasaba mucha hambre y yo estaba desesperada y aferrada a la lactancia exclusiva. Sufrí mucho al inicio y puede ser que mi hijo también (eso no lo sé), sé que mientras yo estaba en el calostro mi hijo requería el alimento que requiere un bebé de mayor edad.

 

EMBARAZO Y POSPARTO

Mis dos angelitos. 😉

 

Si pudiera hacer las cosas diferentes, me habría relajado más, algunas tomas de fórmula habrían quizás ayudado a que mi bebé no llorara de hambre todo el tiempo. Quizás estar menos estresada habría ayudado en mi producción de leche.

 

Cada embarazo y posparto, cada mujer y situación es única. Hay mujeres que han muerto y puesto en riesgo la vida de sus hijos por aferrarse a un parto.  Hay mujeres que son escasas al amamantar y el bebé lo absorbe.

 

Hoy creo que lo mejor que uno puede hacer por su bebé es estresarlo lo menos posible en el nacimiento y asegúrate que tu ginecólogo y pediatra están en tu misma sintonía.

 

7.- Acercar al bebé al pecho inmediatamente después de nacer

 

Hazlo, sin importar cómo sea la llegada de tu bebé. La búsqueda instintiva del pecho que hicieron mis hijos recién nacidos es la experiencia más enriquecedora que he tenido en mis dos partos.

 

Ha sido uno de los momentos de mayor plenitud en mi vida. No lo cambiaría por nada pues es algo que además, necesita tu bebé.

 

8.- Pedir ayuda sin pena, rodearte de gente que te quiere y estima honestamente.

 

Uno de los grandes errores que cometí en el posparto con mi primer hijo, fue creer que yo podría con todo y permitirme estar sola.

 

Dar a luz es un momento complejo en la vida de una mujer, tener ayuda, compañía y afecto es algo que puede aligerar drásticamente el trabajo en casa y con el bebé. La ayuda es importante para que puedas descansar.

 

También para ayudarte a llevar de mejor manera el tema hormonal y evitar depresión posparto.

 

9.- Todo pasa

 

Un hijo es permanente para una madre. Por esa razón tendemos a pensar que el trabajo que se tiene  hoy será siempre así de intenso. No lo es. La forma en que se percibes hoy las cosas cambiará y dejará de ser tan intenso.

Todo toma su justa medida, las cosas se asientan. Una aprende, el bebé se adapta… la vida sigue.

Una madre puede seguir siendo mujer, esposa, profesionista, emprendedora y un ente individual. Nada es permanente, todo va a pasa: el embarazo y posparto, el dolor físico, las desveladas, los momentos de confusión.

 

10.- Lo que sientes y piensas es válido, no te culpes.

 

En el embarazo y postarto, aún deseando a tu hijo, se llegan a tener pensamientos y sentimientos adversos. No es ni bueno ni malo. Es lo que te toca vivir.

 

No te culpes, en algún punto todas nos sentimos incapaces de cuidar de la mejor forma a nuestro primer hijo. Si tienes varios sentimientos negativos a través de los días, habla con otras madres, no tengas miedo en pedir ayuda, tu caso es prácticamente el caso de todas.

 

No tienes que hacer todo perfecto, la imagen de la madre feliz y el niño perfecto no es la real. La maternidad tiene su caos y así está bien. Un día a la vez, no eres la peor madre, tampoco tienes que ser la súper mujer.

 

Estas líneas son de mi experiencia, sé que hay madres primerizas que lo han sabido manejar mucho mejor que yo y está bien. Hoy no pretendo ser perfecta, hoy amo a mis hijos y sé que eso es lo mejor que puedo dar. Hoy me sigo equivocando – amando, pero trato de aprender todos los días.

 

Platícanos en los comentarios cómo estás viviendo tu embarazo ¡y comparte tu experiencia con todas las mamis que nos leen!

América Fernández


América Fernández es Health Coach, ingeniera, deportista apasionada, amante y experta en la comida y su proceso, también en el efecto que ésta tiene en el tratamiento y...
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